[2000-2004] entorno en proceso

Entorno... en proceso
( [Escola d'Arts i Oficis, Barcelona, junio 2004] )

Quiero dedicar este trabajo a en Josep Asunción, por su entusiasmo, y a Maria Cosmes, por sus conversaciones.
Ellos han sido los catalizadores de este trabajo.
Quiero agradecer también la colaboración de la Escola d'Arts i Oficis Escola del Treball para la realización de la instalación.


Dimensión 2D - collages
fotos: Carlos Pina
Dimensión 2D - mapas
fotos: Carlos Pina
Dimensión 2D - tejidos
fotos: Carlos Pina
Dimensión 2D - restos
fotos: Carlos Pina
Dimensión 3D - instalación
fotos: Carlos Pina, Josep Asunción,
Maria Cosmes
Dimensión T
día 0: preparación en estudio

fotos: Carlos Pina
Dimensión T
día 1: matemáticas y tecnología
fotos: Carlos Pina, Josep Asunción,
Maria Cosmes
Dimensión T
día 2: historia, política e ideología
fotos: Carlos Pina, Josep Asunción,
Maria Cosmes
Dimensión T
día 3: topografías del entorno (1992-2004)
fotos: Carlos Pina, Josep Asunción,
Maria Cosmes
Dimensión T
día 4: Barcelona, la ciudad y los juegos
fotos: Carlos Pina, Josep Asunción,
Maria Cosmes
Dimensión T
día 5: lecturas y reflexiones
fotos: Carlos Pina, Josep Asunción,
Maria Cosmes
Dimensión T
día 6: restos de la acción
fotos: Carlos Pina

La intención de este trabajo es la recreación de mi espacio personal, en el doble sentido de recreación=imitación y re-creación=regeneración. Quiero recrear este espacio personal y crear dentro del mismo un espacio vacío a mi medida, conformando una nueva dimensión del espacio, una dimensión íntima y personal, un espacio vacío entre las dos partes de la figura dentro del espacio abierto y a la vez cerrado que es la estructura dentro del espacio también abierto y acotado de la sala donde se expondrá.

Este trabajo unifica finalmente mis series Contextos y Entornos y se plantea como el punto y final de un proceso artístico y personal de desconstrucción y reconstrucción iniciado en 2000. Esta propuesta es la constatación de que ambas series son realmente una misma línea de trabajo, puesto que forman parte de un mismo proceso artístico y personal.

A lo largo del trabajo dentro de ambas series he realizado, individual o colectivamente, toda una serie de acciones, instalaciones y otros objetos, encaminados en primer lugar a reubicarme dentro de mi contexto personal y artístico para acabar reconstruyendo un espacio personal, físico y psíquico, propio.

Para simbolizar esta unión entre ambas líneas de trabajo, quiero jugar con la doble lectura de la palabra castellana Entorno, que hablaría del entorno y En torno, que remitiría a hablar en torno a una cosa, es decir, a contextualizar.

Esta última parte del proceso se ha planteado como un trabajo continuado a lo largo de todo el curso académico dentro del Aula de Creacions Intermèdia que imparte Josep Asunción en la Escola d'Arts i Oficis.


dimensión 2D

A lo largo de los cuatro últimos años he ido fotografiando mi estudio, reflejando todos los cambios en la reordenación del espacio y los elementos que contenía, y por lo tanto la variación de mis focos de interés y de prioridades que se han sucedido a lo largo de este tiempo.

La primera parte de este trabajo consistió en la reutilización de todas las fotografías. A partir de todas aquellas fotografías había ido haciendo una serie de collages, más de treinta, y a partir de ellos creé una serie de mapas simbólicos del espacio, mapas que recogían diferentes vistas de mi estudio y que creaban un espacio nuevo, a la vez real e inexistente, dada la repetición de unos elementos estructurales iguales o similares y su disposición imposible en el plano. En estos mapas sucesivos, los espacios en blanco iniciales se iban concentrando hasta llegar al mapa final en que desaparecían casi todos los vacíos entre las fotografías.

Posteriormente, corté a tiras las fotografías, respetando los lados irregulares que quedaron. Con las tiras fui tejiendo una serie de cuadrados que, plastificados, servirían para construir un tipo de alfombra representando el espacio y simbolizando el sustrato del cual parte todo el proceso.


dimensión 3D

La segunda parte del proceso consistió en la recreación esquemática del espacio de mi estudio, o el que es lo mismo, la reconstrucción simbólica y mítica de mi entorno principal inmediato.

Construí un paralelepípedo de 2x3x2,35 metros, las dimensiones de mi estudio, con listones de madera. Dentro de esta estructura situé una figura en venda de yeso construida a partir de mi cuerpo, dividida en dos mitades, una por cada uno de mis flancos.

Esta figura se situaba en el centro de la estructura, sujeta por hilos de nylon, con las dos mitades separadas, de tal manera que los hilos no impidieran que una persona pueda pasar entre medio de ellas.

En los laterales de la estructura se tejió una trama con hilos de nylon, una especie de paredes infranqueables pero a través de las cuales se podía ver perfectamente el interior.


dimensión T

La tercera parte de este proceso fue un proceso performático, en el cual me deshice, al igual que en otros performances de la serie Contextos, del resto de documentos que todavía conservaba en mi estudio, tanto documentos en paper como parte de mi archivo musical, principalmente de cintas de casette a partir de la segunda mitad de los 80, que iban sonando en dos equipos de sonido simultáneamente.

Mi intención era recrear en este espacio ficticio un espacio ligado a mi historia personal. Esta performance tuvo una duración de 20 horas, a lo largo de todas las tardes de una semana. El público podía entrar y salir libremente de la sala donde se realizaba la acción e ir pasando por todo el espacio, alrededor de la estructura e incluso adentro.

A lo largo de la acción iba repasando, leyendo o comentando, a veces sólo mirando por encima, todos los papeles que guardaba desde hacía años y reflexionar en voz alta acerca del contexto en el cual decidí de conservarlos, entonces y ahora, respecto a mí, el por qué los había guardado y por qué me deshacía, o no, entonces; y hacer el mismo con las cintas de casette. Repasando por última vez los papeles quería resituarme dentro de mi contexto personal, social y cultural.

Con parte de los papeles fui recubriendo la figura de yeso, tanto exteriormente pero sobre todo interiormente, hasta llegar a tapar parte del vacío que había dejado mi cuerpo. De este modo, estos desechos o despojos guardados durante tanto de tiempo, una vez puestos en su contexto, quedaban incorporados a mi representación simbólica, para poder seguir adelante en un entorno físico más aligerado, puesto que todos los papeles y cintas estaban dentro de mi estudio, pero también en un entorno personal nuevo, una vez asumido y archivado el pasado, descartando lo que ya no interesaba y recuperando aquello que tal vez había olvidado que fui. Una vez cubierta la figura, el resto de los papeles no utilizados y que no me interesaba conservar por alguna razón quedaron alrededor de la instalación o fueron, sencillamente, a la basura. La gente que pasaba por la sala podía, si así lo quería, llevarse aquello que quisiera. Se completaba así este trabajo de más de cuatro años de desconstrucción para la reconstrucción.

Tanto el hecho de tejer las tiras de las fotografías como la de recubrir la figura de yeso con papeles remiten directamente a la idea de vestir, entendiendo el vestido como la construcción social y cultural que es, que en su función de recubrimiento sirve para protegernos de los otros y que en su función de ornato sirve para dar a los otros la imagen que queremos que perciban de nosotros.

Últimamente he pensado mucho en mi trabajo dentro de la serie Contextos como en un trabajo autoejecutable, que contiene la obra y su explicación. Para mí es muy importante el hecho de situar la creación artística en su contexto, huyendo deliberadamente de todo cripticismo, tema que entroncaría también con otra de mis preocupaciones en los últimos tiempos a partir de mi trabajo comisarial, puesto que para mí, en el arte de hoy tienen que ser más importantes las formas que la forma.

No creo, de todas formas, que con las explicaciones que doy en el transcurso de mis performances quede agotado el significado de las mismas. El propio proceso de reflexión previa es para mí tan importante como la propia realización, por las ideas que aporta, así como también lo es el proceso de análisis y reflexión posterior. Aun y así, no creo que el significado quede todavía agotado con todo este proceso llevado a cabo por el artista, sino que estoy firmemente convencido de que es el público quien hace que la obra llegue a su plenitud a través de todo aquello que la obra les evoca. Porque la evocación es capaz de partir de símbolos conocidos para llegar a crear nuevos pensamientos, nuevos significados; porque, como ya he dicho en otras ocasiones refiriéndome concretamente a la performance, es capaz de crear nuevos valores culturales.

Toda esta serie quiere reflexionar sobre la acumulación de objetos. Guardamos cosas durante años y a menudo no las volvemos a mirar. Las guardamos por muchas razones, porque nos recuerdan lo que hemos hecho, porque esperamos revisarlas más adelante… Y al final no volvemos nunca a ellas, se convierten en un lastre, físico pero también mental, que aumenta con el tiempo y pierde su sentido, conviertiéndose en pesadas cadenas que nos atan a un pasado que ya no volverá. Con este trabajo quería hacer, pues, una última visita antes de deshacerme definitivamente, para recordar aquello que fui y que ya no soy e integrarlo en mi historia personal, abandonando lo material para quedarme solo con el recuerdo. Vivimos en una sociedad fetichista, que prima la acumulación de objetos, que valora por encima de todo la información, cuando nunca podremos leer todo aquello que se escribe. En una sociedad llamada "de la información", en que la información se considera fuente de poder, mi acción tiene un trasfondo subversivo porque destruye información. Porque lo que realmente somos es nuestra historia, nuestras vivencias y recuerdos y nuestras relaciones actuales, no aquellos objetos que nos remiten al pasado. Y hay que pasar página para continuar viviendo. Incorporando y abandonando lo acumulado a lo largo de los años sobre la representación de mi figura, quiero simbolizar que lo que importa no son las cosas sino el poso que dejan, aquello que queda en el recuerdo y que ha hecho de nosotros lo que ahora somos.


Algunas citas de Milan Kundera (La ignorancia. Tusquets, 2000, pp 77-78, 84- 85)

Lo abre: su diario de cuando estudiaba bachillerato. (…) Lee aquello y no se acuerda de nada. ¿Qué habrá venido a decirle ese desconocido? ¿Recordarle que, en aquel entonces, vivió aquí con su nombre? (…)

Desde entonces se deja seducir por este tipo de afinidades, por esos contactos furtivos entre el presente y el pasado, busca esos ecos, esas correspondencias, esas corresonancias que le permiten sentir la distancia entre lo que fue y lo que es, la dimension temporal (tan nueva, tan sorprendente) de su vida; tiene la impresión de salir así de la adolescencia, de madurar, de ser adulta, y eso significa para ella convertirse en alguien con conocimiento del tiempo, alguien que ha dejado atrás su fragmento de vida y es capaz de volver la vista para contemplarlo.